Otra de las secciones importantes de la obra baudelairiana es la que refiere al vino, que
el poeta no deja de mencionar. Pero entre el alucinógeno y esta bebida encuentra
diferencias importantes que es oportuno señalar:
“El vino exalta la voluntad; el hachís la aniquila.
El vino es un estimulante físico; el
hachís el arma del suicida.
El vino nos vuelve benévolos y sociables; el hachís nos aísla”.
No hay dudas acerca de la claridad de sus ideas al respecto. Constata que el vino tiene
un alcance social, en tanto la droga es para el solitario; el vino enciende los sentidos, en
tanto el hachís excita la fantasía.
Pero hay algo más claro todavía, que la obra completa de Baudelaire nos plantea: no
hay ningún elemento externo (vino, droga, etc.) que pueda transformar en poeta a quien
no lo es.
Hugo Riva
http://www.cerpcentro.org/IMG/pdf/Baudelaire.pdf
http://www.cerpcentro.org/IMG/pdf/Baudelaire.pdf

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